Su nombre...¡no importa!
Solo es una mas, de todas la personas que se encuentran en situación difícil. Portar brazalete en su pie izquierdo un grillete electrónico con el cual, quien lo porta esta siendo monitoreado desde un centro carcelario.
Esta mujer-madre que participo en una riña, fue llevada a la cárcel junto a sus hijas, fueron humilladas en su humanidad, desnudando sus cuerpos frente a los otros ojos ajenos, violando su pudor, su esencia, su dignidad femenina y humana.
POR NO ESTAR DOCUMENTADAS/OS muchos están con ese cinturón de pies tecnológico, los trabajadores que han sido objeto de del mismo tratamiento, sacados de los centros de trabajo.
Así los humanos que no están debidamente documentados, son secuestrados tecnológicamente y vigilados por las 24 horas de cada día.
SU DELITO: ¡Querer una vida mejor! ¡Un derecho inalienable del género humano!
La persona que cuenta su historia dice:
“vivo llena de vergüenza ante mis hijos y tenía una gran necesidad de gritar la humillación que viví y vivo con este aparato en mi pie ¿por qué así, mis hijas y yo?”
La práctica cotidiana de esos centros carcelarios, me pregunto yo ¿Debe ser así para todos?